Vivencia
El cuarto está totalmente oscuro,
extiende la mano y siente un latido extraño naciendo de un tronco color indio
loca de envidia forma un caminito recorriendo los latidos con sus labios
aún no ve nada pero imagina la luz que viene de afuera.
Más allá entre respiros turbios oye su nombre y se detiene a mirarse las manos
envuelta de dudas golosas y un poquito existenciales se revuelca, viva
un solo cuerpo aprieta el espejo,
ella aprieta contra su cara la almohada para no vivir más
felicidad totalmente temporal, de quincena en quincena viaja
mira alrededor del cuarto, ya no tan oscuro como antes
ya no late como antes
ya no tan lleno ni vacío como antes.
Ella sola, ahora en otra habitación, sin latidos, sin envidias hasta la próxima quincena.


3 Comments:
Welcome back, Yami!
La oscuridad, fugaz. La luz, pasajera. La almohada funciona las 24 horas. No se puede vivir a toda hora, en cambio, morir, sí.
ya no me acordaba...
Publicar un comentario
<< Home